top of page
Buscar

ISO 14001:2026 ¿Qué hay de nuevo?

  • Foto del escritor: Ignacio Hernández
    Ignacio Hernández
  • 3 may
  • 3 min de lectura

La nueva norma ISO 14001 publicada el 15 de abril de 2026, busca ser un marco de referencia adaptado al contexto ambiental actual, teniendo en cuenta los desafíos y las oportunidades que enfrenta el mundo en términos de sostenibilidad y gestión ambiental.


Con un enfoque renovado, se fomenta la responsabilidad social corporativa, involucrando a las partes interesadas, no solo empleados, clientes, proveedores, etc. sino teniendo muy presente los servicios suministrados externamente que puedan tener impactos ambientales en los que la organización pueda influir.


En otras palabras, tiene un enfoque en la gestión del ciclo de vida, la norma se alinea de esta manera con los objetivos globales de desarrollo sostenible y la lucha contra el cambio climático, logrando una mejor integración con sistemas como ISO 9001/45001 (se actualiza a la estructura armonizada más reciente de ISO, cambiando por ejemplo conceptos como "cumplimiento de requisitos legales y otros" por "obligaciones de compliance") y ofreciendo un camino claro para que las organizaciones se conviertan en líderes en sostenibilidad en sus respectivos campos.


Si analizamos cada punto podemos encontrar lo siguiente:


Contexto de la organización: en este capítulo se amplía el enfoque, además del cambio climático incorporado en la última adenda, se suma la necesidad de considerar en el contexto de la organización, la biodiversidad, los niveles de contaminación, la disponibilidad de recursos naturales y la salud de los ecosistemas.


Alcance del SGA: al igual que el capítulo anterior, se amplía el enfoque, ya que el alcance no solo se limita al concepto de ciclo de vida para los aspectos ambientales en el control operacional, sino que será necesario tener una perspectiva de ciclo de vida considerando impactos aguas arriba y aguas abajo cuando la organización pueda controlarlos o influir sobre ellos.


Liderazgo: se refuerza la rendición de cuentas y la integración del desempeño ambiental en la gestión de toma de decisiones.


Riesgos y oportunidades: se estructura mejor la planificación de riesgos y oportunidades, teniendo ahora un apartado exclusivo con el fin de darle mayor relevancia, haciendo énfasis en riesgos y oportunidades de manera transversal en toda la norma considerando oportunidades tales como: economía circular, mejora en la gestión del suelo/biodiversidad, alianzas estratégicas, etc. y riesgos como: fenómenos climáticos, barreras idiomáticas, escasez de recursos.


Planificación de cambios: se incorpora una apartado específico para gestión del cambio, pasando de una orientación dispersa a un requisito explícito.


Emergencias: se refuerza la identificación de situaciones potenciales de emergencia y se vincula con la identificación de aspectos ambientales, separandolos de situaciones anormales.


Control operacional: ya no solo se pedirá considerar los impactos ambientales asociados a procesos tercerizados sino que se amplía a procesos, productos y servicios proporcionados externamente, lo que amplía la mirada sobre proveedores, contratistas, compras y cadena de suministro que puedan afectar el desempeño ambiental de la organización.


Evaluación de desempeño ambiental: antes se pedía que la organización determine que necesita seguimiento y medición, ahora se especifica que la organización debe evaluar su desempeño ambiental. Para esto además de la necesidad de establecer criterios e indicadores claros para el seguimiento se hace explícito que se deben definir objetivos, criterios y alcance para las auditorías internas así como una revisión por la dirección más estructurada.


¿Estas interesado/a en actualizar el sistema de gestión ambiental en tu empresa o implementarlo desde cero con la nueva norma?

En PARDO-HERNÁNDEZ Consultoría te brindamos el asesoramiento necesario adaptándonos a tus necesidades.



 
 
 

Comentarios


bottom of page